Todos los años pasa lo mismo. Durante semanas, el guardarropa está casi vacío: alguna chaqueta, unos cuantos bolsos. Y de repente llega el primer sábado de frío de verdad. A la una de la mañana ya no quedan perchas, la cola llega a la calle y la persona del guardarropa escribe papelitos a toda velocidad mientras busca cambio.
Esa noche no hay tiempo para cambiar nada. Así que el precio, las tarifas y el sistema se quedan como estaban, y el invierno entero funciona igual que el anterior. Lo que el guardarropa va a dejar esta temporada se decide ahora, antes de que lleguen los abrigos.
1. Haz las cuentas de la temporada
En invierno, entre el 50 % y el 80 % de la gente deja algo en el guardarropa. Multiplica tus asistentes por esa cifra y por tu precio, y luego por las noches que abres. Es la caja de la temporada, y casi siempre es más de lo que se piensa. Si no quieres hacerlo a mano, la calculadora del guardarropa lo hace en un minuto.
2. Revisa el precio antes del primer sábado fuerte
Cambiar el precio a mitad de temporada siempre cuesta más. Hacerlo al empezar, cuando todo el mundo vuelve a usar el guardarropa, es lo natural. Si sigues a 1 €, mira lo que supone pasar a 3 € con tus números: lo explicamos en el mismo guardarropa, el triple de caja.
3. Decide tus tarifas
Con el volumen del invierno, una sola tarifa se queda corta. Lo mínimo es ropero y bolso, y para parejas y grupos, dos o tres prendas en un solo ticket. Así cobras lo que vale cada cosa y el empleado no tiene que calcular nada en plena hora punta.
4. Cuenta las perchas y el espacio
Un ejemplo: con 500 asistentes y un 70 % que deja prenda, son 350 prendas en tu noche fuerte. ¿Tienes 350 perchas, con margen? ¿Dónde van las mochilas y los bolsos? Mejor descubrirlo un martes que un sábado a las dos de la mañana.
5. Prepara la hora punta
El guardarropa tiene dos momentos críticos: la llegada y la salida. Si en esos picos el mostrador se atasca, la gente entra con el abrigo puesto, y esas son ventas que no existen. Cuenta cuántas personas y puestos necesitas en el pico, y quita todo lo que haga perder segundos: escribir, arrancar, calcular precios. Más en cómo evitar las colas.
6. Decide cómo vas a cuadrar la caja cada noche
Esta es la que casi todo el mundo se salta. En invierno el guardarropa mueve mucho más efectivo, así que también es cuando más dinero se puede perder sin que nadie lo vea. Si tu cierre es contar el cajón y apuntar la cifra, no tienes con qué compararla. Necesitas un registro de cada prenda: tickets numerados por tarifa, donde último número × precio es lo que tiene que haber.
Lo que suele fallar en la preparación
- Comprar más talonarios. Más papel para el mismo problema: los números se saltan, los resguardos se reutilizan y la caja sigue sin poder comprobarse.
- Poner a una persona más. Ayuda en la cola, pero dos personas escribiendo papelitos son dos fuentes de error en lugar de una.
- Dejarlo para cuando haga falta. Cuando hace falta, ya no hay tiempo.
Las seis, resueltas con una sola pieza
QR Seven es el sistema de guardarropa que usan las discotecas más grandes de España. Lo creamos nosotros y somos su proveedor español desde 1997, con más de 500 sistemas instalados.
- Una tecla por tarifa: ropero, bolso, dos prendas, tres prendas, con el precio que decidas.
- Un ticket en un segundo, con letra, número, precio, fecha y hora: la hora punta va más rápida.
- Caja que cuadra con la numeración, cada noche.
- Funciona sin internet, también en el sótano con mala cobertura.
Lo mejor es probarlo antes de que empiece lo fuerte. Te dejamos una máquina gratis durante un fin de semana, y el precio del sistema, que depende de tu local, lo hablamos por teléfono o WhatsApp.
