Si te preguntan cuánto ha dejado la barra este sábado, lo sabes al euro: la caja registradora te lo dice. Si te preguntan cuánto ha dejado la puerta, sabes lo que había en la caja. Que no es lo mismo.
La taquilla es, después de la barra, la caja que más efectivo mueve en una discoteca. Y suele ser la que menos registro tiene: una persona, una cola, billetes a toda velocidad y un talonario. Estas son las cinco fugas por las que más dinero se va, casi siempre sin que nadie lo vea.
1. Entradas que se vuelven a vender
Un talonario no sabe qué noche es. Una entrada de la semana pasada vale igual que una de hoy, y un resguardo recogido en la puerta puede volver a salir media hora después. Cada vez que pasa, alguien ha pagado y esa venta no existe para nadie.
Cómo se cierra: entradas impresas en el momento, con número, fecha y hora. Una entrada de otro día no vale.
2. Invitaciones que nadie cuenta
«Viene conmigo». «Es del grupo del DJ». Las invitaciones son parte del negocio, pero si no dejan ningún rastro, no hay forma de distinguir una invitación de verdad de una entrada cobrada que no ha llegado a la caja.
Cómo se cierra: que todo lo que pasa por la puerta quede registrado en la numeración, para que al cerrar las cuentas salgan solas.
3. Precios a ojo según la hora
Gratis antes de la una, 10 € después, 15 € con copa. Si la tarifa la decide quien cobra en cada momento, y nada lo registra, nadie puede comprobar después qué se cobró a quién.
Cómo se cierra: una tecla por tarifa, cada una con su precio y su numeración.
4. Consumiciones apuntadas a mano
La entrada con copa incluida es de las que más se venden y de las que peor se controlan. Un sello, una marca en la mano o una lista en la barra: todo depende de que nadie se equivoque en plena hora punta.
Cómo se cierra: la consumición impresa en la propia entrada, para que la barra la reconozca al momento.
5. Un cierre sin nada con qué comparar
Es la fuga que tapa todas las demás. Si al cerrar solo cuentas el dinero, cualquier cifra parece razonable. Ni puedes detectar lo que falta ni puedes dejar tranquilo a tu equipo cuando todo está bien.
Cómo se cierra: número de entradas de cada tarifa × su precio = lo que tiene que haber en la caja.
Lo que no termina de cerrarlas
- Pulseras. Controlan quién está dentro, no cuánto se ha cobrado. Además cuestan dinero cada noche y se pueden cortar y pasar.
- Un contador de personas. Te dice cuánta gente ha entrado, no cuánta ha pagado ni cuánto.
- Entradas QR online. Perfectas para la venta anticipada, pero no resuelven al que llega y paga en efectivo en la puerta.
- Más vigilancia. Un encargado mirando ayuda, pero no deja registro. Y el sábado siguiente, esa persona también tiene que estar en otro sitio.
Una sola pieza para las cinco
Las cinco fugas tienen la misma raíz: la entrada cobrada no deja huella. El sistema de entradas de QR Seven la deja. Somos los creadores del sistema de guardarropa y entradas que usan las discotecas más grandes de España, y su proveedor español desde 1997, con más de 500 sistemas instalados.
- Teclado de tarifas: general, con consumición, antes de cierta hora, lo que tu local necesite.
- Entrada impresa en un segundo, con número correlativo, precio, fecha y hora.
- Consumición impresa en la entrada.
- Varios colores y dos tamaños (100 mm o 70 mm), para distinguir tarifas o noches de un vistazo.
- Funciona sin internet.
La versión larga de cómo cuadrar la puerta está en tu puerta, sin descuadres. Y si quieres probarlo, te dejamos una máquina gratis durante un fin de semana. El precio depende de tu local y lo hablamos por teléfono o WhatsApp.
